Saber cómo hacer una autobiografía musical propia te ayudará a conocerte mejor. Recordar esta banda sonora de tu vida puede aportarte beneficios para la salud.
Hemos tenido contacto con lo sonoro incluso antes de nacer, cuando nos desarrollábamos dentro del útero de nuestra madre. Durante la infancia, adolescencia y adultez también la música ha estado presente. Finalmente, también ha acompañado a muchas personas hasta el final de sus días.
Es posible que no seas consciente de esta continua sonoridad que acompaña tu vida. Aún así, el realizar la autobiografía musical, te permite darte cuenta de cómo se enlazan momentos vitales importantes con la música.
La musicoterapia utiliza los sonidos, instrumentos y actividades musicales como herramientas para conseguir ajustar nuestro bienestar mental y físico. Entre estas actividades se encuentra la “autobiografía musical”.
¿Te apetece adentrarte en un viaje de auto-exploración sonora?

Foto cedida por Juan Jesús Villaverde. Autor de la escultura “melodía en pío mayor” [1]
¿A qué llamamos Autobiografía Musical?
Es una técnica utilizada en la formación impartida en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA). Está pensada para la formación de los futuros terapeutas musicales [2].
Este recurso que trabajamos para nuestro desarrollo como terapeutas, es también una excelente herramienta para conseguir mejoras psicológicas con las personas que acuden a musicoterapia o psicoterapia.
Consiste en la toma de conciencia de nuestra propia identidad a través de nuestra banda sonora de vida. A través de ella pueden descubrirse bloqueos emocionales y problemas pendientes por resolver. Y nos ayuda también a revivir momentos importantes de nuestra biografía.
Hay un hilo musical que conecta lo que hemos experimentado y sentido durante toda nuestra historia vital.
¿Cómo se desarrolla una biografía con música?
La manera de abordar esta técnica con el participante en terapia se establece desde un enfoque que destaca[2]:
- a la persona como lo más importante
- la flexibilidad y adaptación al ritmo propio
- la libertad, respeto y comprensión del participante
- el desarrollo de la auto-exploración personal y toma de conciencia del momento presente
Pasos a seguir[2]:
- Seleccionar esas músicas o sonidos que han sido relevantes en momentos importantes de nuestra vida. Entre 3 y 8 piezas serían suficientes.
- Hacer un cronograma simple dónde se ubique esa música en nuestra vida. Desde el primer momento musical importante que recordemos al más reciente (por ejemplo: 1º “tendría unos 15 años cuando escuche esta canción”, 2º “estos sonidos los ubico a los 20 años”, 3º …etc.).
- Reflexionamos: ¿Por qué esta selección musical tiene un significado importante para nosotros? ¿Qué hay en su letra, su música o ambas? ¿Estábamos solos o acompañados? Etc.
- Escuchar los temas de nuevo.
- Radiografía emocional: ¿Qué sientes al volver a escucharlo? ¿Son las mismas emociones que había en el pasado?
- Evaluación: ¿Qué necesidades o problemas hubo en ese momento de tu vida? ¿Siguen aún presentes?
- Plan personalizado para el desarrollo de habilidades de mejora que destaque:
- la aceptación de nuestra propia identidad
- la valoración positiva del presente, incluso con sus dificultades
- reconciliación con nosotros mismos, otras personas y hechos del pasado
- búsqueda de la autoestima y motivación
Los pasos 5, 6 y 7 necesitan la supervisión de un terapeuta cualificado.
¿Cómo puede ayudarme?
La música tiene el poder de situarte automáticamente en momentos importantes de tu vida pasada. El sonido y sus vibraciones son capaces de penetrar en lo más hondo de nuestro cerebro. Incluso, cuando existen enfermedades neurodegenerativas que pueden afectar a buena parte del sistema nervioso, la experiencia sonora es posible.
Así, determinadas melodías, o simplemente sonidos, nos sitúan inmediatamente en un momento de nuestro pasado. Esa música ha quedado asociada a un recuerdo importante. Una huella en nuestra mente que permanece durante gran parte de nuestra existencia.
Incluso podemos tener la imagen mental de dónde estábamos, con quién, qué hacíamos y qué sentíamos en ese momento. Como si fuera una foto con sonido. Esto permite al musicoterapeuta ayudar a la persona a configurar su radiografía emocional. Podremos identificar entonces emociones pasadas y su relación con las presentes.
¿Recordáis el sonido de la sirena del colegio? ¿Algún tema que cantabas a gritos en algún concierto? ¿Alguna sintonía de un programa de televisión te trae algún recuerdo?… ¿Dónde te lleva escuchar de nuevo un tema de Mecano, Extremoduro, Rosalía, Beatles, Mozart…?
Mi propia Autobiografía Musical
En mi caso, realicé esta actividad dentro de un proceso de desarrollo personal como musicoterapeuta, tutorizado por Luis Alberto Mateos (UPSA) [3]. Fue una experiencia realmente enriquecedora que me sirvió a la vez de autoterapia musical.
Indagué en los sonidos musicales más importantes, desde niño (5 años) hasta una etapa más adulta (39 años). Luego reflexione acerca de su significado en mi vida.
A modo de ejemplo, os muestro un fragmento breve de mi autobiografía:
“Sintonía del programa El Hombre y la Tierra (1974)”
“Yo tendría cinco años y las emociones de esos momentos, están muy asociadas a la casa de mis abuelos paternos donde veía la serie. Recuerdo sentir una gran sorpresa y también mucha alegría al saber que comenzaba mi programa favorito.
La verdad es que al volver a escuchar esta música no siento las mismas emociones. Si bien hay alegría, también lleva asociada una cierta añoranza, y tristeza…”
Finalmente, concretamos las estrategias a seguir para el plan de desarrollo personal. Actividades de musicoterapia, mindfulness y psicoterapia.
Los siete beneficios de la Autobiografía Musical
Puede ayudarte a:
- tomar conciencia de tu momento vital
- autoconocimiento y regulación emocional
- indagar en tu identidad personal
- buscar o reorientar tu propósito de vida
- recuperar momentos felices del pasado
- enfrentarte a situaciones pasadas no resueltas
- emocionarte y asimilar la pérdida de seres queridos
Yo he podido beneficiarme de estas mejoras porque me involucré en esta experiencia. ¿Quieres probar una nueva manera de abordar tu crecimiento como persona?
Conclusiones
Sería muy arriesgado asegurar que la música cura por si sola. Realmente la mejora se produce a través del vínculo establecido entre la persona y el musicoterapeuta [2]. La autobiografía musical, mediante el relato de la historia de vida del participante y la música que lo acompaño, ofrece una experiencia inolvidable, emotiva y a la vez sanadora.
Es importante destacar que este viaje musical al pasado quedaría incompleto sin el acompañamiento del terapeuta. El puede guiarte en cómo hacer tu autobiografía musical.
¡Estaré encantado de poderte acompañar en este viaje!
Si necesitas más información, ponte en contacto conmigo.
Bibliografía y agradecimientos
[1] Gracias a Juan Jesús Villaverde (Juanje) por permitirme usar su escultura como representación de la Musicoterapia: “música como herramienta para ajustar nuestro bienestar psicológico”. https://juanjesusvillaverde.blogspot.com/
https://www.facebook.com/juanjesus.villaverde
[2] Mateos-Hernández, L. A. (2007a). La autobiografía musical como estrategia psicopedagógica para la supervisión personal de musicoterapeutas en formación: Una propuesta desde el paradigma humanista-existencial. En Actas del I Congreso Nacional de Musicoterapia: “El Musicoterapeuta, un profesional para el S.XXI, pp. 105-112.Barcelona: Patronat Municipal Ajuntament de Sant Esteve Sesrovires. https://www.researchgate.net/publication/310705775_Mateos-Hernandez_L_A_2007_La_autobiografia_musical_como_estrategia_psicopedagogica_para_la_supervision_personal_de_musicoterapeutas_en_formacion_Una_propuesta_desde_el_paradigma_humanista-existencial_/link/583572af08ae004f74cc3bf2/download
[3] https://www.researchgate.net/profile/Luis-Alberto-Mateos-Hernandez


