La autorregulación emocional sería una de las habilidades que forman parte de la inteligencia emocional. Esta inteligencia puede desarrollarse, y de hecho, las habilidades que la conforman pueden ser más importantes que la idea habitual que tienes sobre el intelecto.
En algunas ocasiones puedes encontrarte presa de tus emociones sin ni siquiera saberlo. La emoción te está controlando y no eres capaz de autorregularte. Enfado, tristeza, ansiedad, miedo, etc. te pueden inundar de malestar y hacen que te identifiques en exceso con lo que estás experimentando.
Los Tres Pasos para tu Autorregulación Emocional que a continuación te voy a contar, conseguirán disminuir tu fusión con la emoción, que seas tú quien tome el control y puedas desarrollar tu inteligencia emocional.
Qué es la autorregulación emocional
La autorregulación emocional es ser capaz de manejar tus emociones, sobre todo, aquellas que te superan, te perjudican y terminan provocando malestar contigo mismo y con los demás. Esta habilidad, incluida dentro de la inteligencia emocional, significa deshacerse de los automatismos que te hacen reaccionar sin pensar y aprender estrategias que te ayudan a construir una vida emocional sana.
Es todo lo contrario a la típica respuesta de “yo soy así”…. más bien sería “yo soy así y además puedo cambiar”. Realmente ni la genética, ni la personalidad, marcan toda nuestra conducta, con lo cual SÍ puedes hacer mucho por cambiar tu respuesta ante determinados estímulos y situaciones.
También es importante que conozcas que la autorregulación emocional significa conectar con la emoción, aunque no siempre podrías estar conectado porque te agotarías. Por ejemplo, en la vivencia de un duelo es básico conectar y desconectar de la emoción para autorregularte, de lo contrario el dolor no sería soportable.
Inteligencia emocional
Daniel Goleman es el autor de “Inteligencia Emocional”, uno de los libros clave para entender de una manera mucho más abierta la inteligencia humana. Desde una perspectiva científica, este psicólogo estadounidense nos habla de que nuestro Coeficiente de Inteligencia (CI) no influye tanto en nuestras habilidades y habría otras capacidades que resultarían determinantes para un buen funcionamiento psicológico. EL CI es de alguna manera el medidor clásico de inteligencia, por el cual coloquialmente se dice que una persona es más inteligente que otra. Aún así, Goleman explica cómo personas con un elevado CI fracasan en sus objetivos vitales, y otras con un CI más bajo pueden tener éxito en su vida. Esto nos ofrece una visión de la inteligencia en la cual nosotros tenemos un papel fundamental: ¡Puedes desarrollar estas capacidades y ser más inteligente emocionalmente!
Estas capacidades que definen la inteligencia emocional serían:
- reconocer nuestras propias emociones = Autoconocimiento
- poder reconocer y entender las emociones de los demás = Empatía
- acompasar y armonizar las emociones con el momento y situación = Autorregulación Emocional
- saber motivarse a uno mismo = Automotivación
- demorar las gratificaciones inmediatas para poder conseguir objetivos a largo plazo = Autocontrol
- mejorar nuestras relaciones con los demás = Habilidades Sociales
Los tres pasos para tu autoregulación emocional
- Primer paso: ¡STOP!
¡Para! Deja lo que estás haciendo aunque sea sólo por unos minutos. Es fundamental dejar esta especie de piloto automático y tomar un pequeño respiro. Hay muchas personas con problemas para parar y continúan en la rueda de actividad y más actividad, esta no es la solución. Date permiso para no hacer nada.
- Segundo paso: CONECTA CON TU EMOCIÓN
Toma conciencia de lo que estás sintiendo. Hazte esta pregunta: ¿qué me está pasando? Este paso formaría parte del Autoconocimiento citado anteriormente y significa conectar con tu emoción, sea la que sea. Esta conexión no tiene porque tener una implicación excesiva, simplemente necesitas poner nombre a lo que sientes. Si no sabes que te pasa, puedes perderte en la emoción, te arrastra y manda sobre ti, no mandas tú.
- Tercer paso: RELÁJATE
Sé que es lo más difícil si nunca has utilizado técnicas de relajación, por eso este paso requiere de un mínimo entrenamiento. En un principio sólo necesitas sentarte y observar tu respiración, notando como inhalas y cómo exhalas.
Si de momento te cuesta entrar en el mundo de la relajación mediante la respiración consciente (https://luisperrinopsicologo.com/beneficios-de-la-respiracion-consciente), puedes iniciarte con este artículo de mi blog.
Excepcionalmente hay personas me cuentan en terapia que no son capaces de conectar con su respiración y no se relajan, pero que les funcionan otras técnicas como centrarse en la música que están escuchando, escribir, leer, hacer deporte o pasear.
Mindfulness (https://luisperrinopsicologo.com/mindfulness-eres-consciente/) podría ayudarte a reducir los tres pasos para tu autorregulación emocional. Esta técnica puede aunar los pasos segundo y tercero, y de esta manera tomarás conciencia emocional y podrás relajarte.
“Si la emoción te arrastra no mandas tú, manda la emoción”
Si necesitas más información puedes enviar un correo a contacto@luisperrinopsicologo.com
Más información y bibliografía:
[1] Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional. Kairos.
[2] Sánchez-Elvira Paniagua, A., Amor Andrés, P.J., Fernández Jiménez, E. y Olmedo Montes, M. (2005). Introducción al Estudio de las Diferencias Individuales. Editorial Sanz y Torres.




